Un verano inolvidable podría
definir lo que Zaragalla ha supuesto para mi.
Estos meses abarcan aprendizaje, compañerismo, amistad, dedicación, risas, llantos, entrega, emoción, ilusión y desilusión.
Aprendizaje: Porque todos hemos aprendido de
todo y de todos. La
Asociación cuenta con un equipo que se compenetra
perfectamente, un equipo preparadísimo del cual he aprendido
canciones, bailes, talleres, juegos, cómo trabajar en conjunto, a
saber salvar situaciones...
Compañerísmo: Tanto por los monitores como por
parte de los chaveles.
Amistad: Porque comenzamos siendo conocid@s, luego compañer@s,
luego equipo y finalmente amig@s.
Dedicación: Es admirable la dedicación
que la Asociación
le pone a todos sus proyectos y lo que luchan para que éstos se
lleven a cabo. Estoy segura que tarde o temprano, todos sus sueños
se cumplirán, y más si se sigue agregando gente como la que
hay ahora en el equipo, gente voluntariosa, que le echa ganas y entusiasmo
a las cosas. Por mi parte, espero que sepan, y si no es así que lo
sepan ahora, que cuentan conmigo para lo que sea, como y cuando sea.
Siempre que esté en mi mano, mi ayuda no faltará. Y si el
tiempo me falta, intentaré sacarlo de debajo de las piedras.
Risas: Y es que algo que también
puede resumir Zaragalla es la palabra Diversión. No hubo día
en el que faltaran risas. Con su seriedad en momentos concretos pero
caracterizándose por la alegría. Situaciones que no
olvidaremos en la vida, tales como "momento baño en el que
Inés tuvo q revisar el culete de un
niño", "momento bañador digno de la pasarela
Cibeles", " caidas jugando a sumo en
humor amarillo " ( pobre )... y muchísimos más que
permanecerán siempre en nuestra memoria.
Llantos: Unos por cosas buenas y otros por
no tan buenas. Lástima haberme perdido esa despedida Zaragalla en
la que se lloraron rios y rios.
Recuerdo el momento del regalo del colgante de la Asociación
el día que acababan mis prácticas. La verdad es que me
emocione, y no lloré del todo, pero eso fue por fuera.. por dentro
llovía en mi por pensar que no volvería a Zaragalla por
asuntos de trabajo, que me perdería todas esas cosas y peor
aún, no poderlas compartir con esas personas que acaba de conocer
pero a las que ya tenía muchísimo aprecio.
Entrega: Porque cada uno de nosotros, de los
que hemos participado en mayor o menor medida en el proyecto Zaragalla,
hemos aportado algo de nosotros. Zaragalla no hubiera sido lo mismo si
alguno de nosotros hubieramos faltado. Cada uno dió lo que pudo.
Emoción: Cada día era distinto y
especial. Más al principio.. al final el cansancio se apoderaba de
la gente.. pero creo que la emoción ha estado latente desde el
principio hasta el final. Y creo que sigue estando; se aprecia al recordar
momentos vividos, momentos que no se volverán a vivir y deseando
que se vuelvan a dar de nuevo.
Ilusión: Siempre la hubo desde el comienzo
y siempre la habrá. Todos y cada uno de nosotros somos unos
soñadores, con aspiraciones e ilusiones que llegar a cumplir. En
solitario y en común, y siempre dispuestos a compartirlas y
ayudarnos unos a otros.
Y desilusión: Cuando la programación
no salia a veces como se esperaba por culpa de
algunos padres, ante actitudes de algunas personas, a la
desaparición sin ton ni son de otras...
Y me dejo muchas cosas que nombrar
por el camino, pero son cosas que ya sabeís
tod@s.
Os habeís
convertido en personas muy importantes en mi vida, no quiero imaginar mi
vida sin ninguno de esos Ilógicos.
Se os quiere de una manera
ilógica.